En Pulp Fiction, Samuel L. Jackson recitaba un versículo de la Biblia* antes de ejecutar a sus víctimas. Por la fuerza de las palabras y la pasión interpretativa, la frase se convirtió (junto a “Everybody be cool this is a robbery!. Any of you fucking pigs move, and I’ll execute every motherfucking last one of you!) en la marca de identidad del film. Muchos adolescentes noventeros aprendieron de memoria las palabras de Jules. Y, al igual que el personaje, recitaban Ezequiel 25:17 sin saber lo que significaban aquellas palabras
Aunque la versión Bíblica dista mucho de la de Pulp Fiction, en las dos el elemento desencadenante es la ira, sólo que en la Biblia esta va dirigida contra los filisteos, enemigos de Israel; y en el film contra ladronzuelos de pacotilla.
Lo cierto es que tanto una como otra encierran la idea terrible de justificar la venganza y utilizarla como vía redentora.
Han tenido que pasar diez años para demostrarnos que la venganza es un motor que, una vez puesto en marcha ya no se detiene jamás. Diferentes realidades se mezclan, literaria, histórica, cinematográfica. Se dice que el cine intenta recrear la realidad para ofrecer varios puntos de vista de un mismo suceso. Pero en este caso es la realidad la que echa mano del cine. Puedo imaginar a Tarantino constriñendo todos los músculos de la cara mientras ve el titular, a Chuck Norris y a Bush Jr. celebrando con un buen vaso de Bourbon en la mano, a miles de desconocidos brindando en las calles porque el hijo de puta ha muerto. Nuestros chicos han hecho un buen trabajo.
Saldrán a relucir teorías conspirativas descabelladas. Los más listos no tardarán en encontrar el valor cabalístico del binomio Osama-Obama. Pero no hay que bajar la guardia, aún quedan muchos objetivos. Todavía queda mucho que temer. Permitamos que el Poderoso guíe al rebaño a través del valle de la oscuridad. Dejémosles hacer el trabajo sucio. que invadan países, pateen unos cuantos culos y salgan sonrientes con el fusil al hombro. Seguramente el verdugo prepara ya la jubilación, el plan para un retiro holgado y tranquilo, tiene que empezar a anotar sus memorias, a diario. Dentro de unos cuantos años las publicará con un título como “How I shot the devil”
No existe diferencia entre el hombre malo y el pastor. No hay de que preocuparse, eso si, pase lo que pase no olvidemos seguir teniendo miedo.



