Les hablé de Bigott, a Iván y a Laura. habíamos terminado de trabajar y estábamos tomando cervezas en la barra. Puse What a lovely day today, Iván preguntó que era lo que sonaba. Se llama Bigott y no imaginarías nunca de dónde es.
Lo conocí hace tiempo cuando salió el primer disco. Leí una entrevista que le habían hecho para una revista, las respuestas eran ácidas, directas. Me gustó. Busqué el disco, era maravilloso, lo escuchaba sin parar, hasta que salió el segundo álbum entonces escuchaba los dos alternativamente sin parar. Al cabo de un tiempo se pasó la fiebre.
Aquella noche en el bar me acordé. La conversación era relajada y a ratos dejábamos que la melodía se metiera en la charla.
“Es realmente bueno el tipo. Un tremendo folk singer de Cadrete, Zaragoza.” Laura levantó la vista del cigarrillo que estaba liando, su ceja izquierda se arqueó más de lo que solía hacerlo. Ivan se emocionó (es maño también) “vaya, vaya. Y yo todo este tiempo sin escucharlo.” Terminamos las cervezas, afuera llovía, nos fuimos por los bordes los edificios cada uno a su casa.
Al día siguiente Iván me dijo que tenía cuatro discos grabados. Me hice con una copia de This is the beginning of a beutiful friendship. Lo pongo una y otra vez. No se cuanto tiempo ha pasado ni cuanto pasará pero la fiebre por el nuevo disco no baja. Debería grabar otro disco pronto, debería ir a verlo en directo.
Entiendo las palabras, pero no entiendo la mitad de lo que dice.
Apago la luz, le doy al play y me echo en el sofá. Empieza dead mum walking. Empieza la fiestecica


